Cuando les preguntan cómo podemos ayudarlos,
la primera petición de los cristianos perseguidos es:

“OREN POR NOSOTROS”

Oremos por protección de Dios para pastores y evangelistas que comparten el evangelio en naciones restringidas y hostiles.

Oremos por provisión y aliento de los cristianos cuyos familiares han sido asesinados por vivir conforme a su fe en Cristo:

Oremos que oficiales de gobierno en naciones hostiles y restringidas lleguen a su conocer a Cristo y sigan Su voluntad para sus vidas.

Oremos por cristianos convertidos desde el islam, quienes deben decidir cuándo y cómo contarles a sus familias y amigos, que ellos ahora son seguidores de Jesús

Oremos por los ministerios de radio, televisión e internet que envían la Palabra de Dios por sobre y a través de fronteras “cerradas”.

Oremos que, a través del Espíritu Santo, su trabajo rinda mucho fruto.

Oramos por la provisión y la entrega segura de Biblias a creyentes en naciones hostiles y restringidas.